martes, 11 de septiembre de 2012

Palabras que esconden


Muchas palabras, bien hiladas,
saliendo de una boca,
no son siempre corazón.
Muchas palabras, enhebradas
tantas veces esconden,
distraen, disfrazan, retrasan,
y aquello que duerme y espera
queda otra vez, una vez más,
destinado al olvido.

A veces, no hay palabras
porque hay tanto
que no alcanzan,
o deformarían,
y entonces callamos.
Y simplemente,
estamos ahi.

domingo, 9 de septiembre de 2012

Un paseo corto en el tunel del tiempo


Aires de adolescencia
memorias de exclusión,
recuerdos del tiempo
en el que me sentía invisible.
Dejà vu.










jueves, 6 de septiembre de 2012

Aires nuevos










Las cosas van llegando
sin forzarlas,
cuando es el tiempo.
Solo prestar bastante atención
y animarse un poco.
A veces, por miedo a quedarnos pegados,
a confundirnos, a perdernos,
a dejar de ser quienes somos,
no nos animamos lo suficiente.
Por miedo a quedar atrapados
en una identidad ¨ajena¨,
nos perdemos mundos.
Y de golpe ( o no tanto!), nos animamos
y quizás alguien nos dice:
viste, yo te dije, ahora si, sos igual a mi!
Zas, se cumplió aquello tan temido!
Y entonces dos caminos:
salir corriendo,
dejar aquello
a lo que nos estábamos animando,
o recordar que no somos idénticos a nadie
(ni almas gemelas ni nada de eso!),
que hacemos nuestro propio camino
y que nos vamos desplegando,
a nuestro propio paso y ritmo.
Nosotros mismos, únicos y originales.
Y desde ese recuerdo, seguir creciendo.



lunes, 3 de septiembre de 2012

Lo que hace el miedo


Vi una casa,
que era una cáscara, una fachada.
Su pintura, descascarada,
dejaba entrever el interior...
Pispeé y adentro no había nada
más que anacronismo, sequedad.
Cáscara sin pulpa jugosa.
Interior desvitalizado, poco atractivo.
Fachada, mampostería,
escenografía, para el como si.
Habitada por actores
que decían sus líneas
prolijamente, (aburridamente).
Crecimiento detenido.
Miedo.

Ante esa casa me quedé sin palabras.

Era una casa que sin saberlo
pedía a gritos reforma.
Una casa a la que
una simple lavada de cara
no le alcanzaría.