martes, 1 de mayo de 2018

Permiso para que no sea tan feliz

¨And if your gift is to make people feel something, do not cover that in apology, do not lie to accomodate others´fear of feeling¨

Nayyirah Waheed



Las cortinas nuevas no duran mucho nuevas 
( no al menos en mi casa)
Pronto, les pasa ¨la vida¨, (o Pancha). 
Entonces son nuevas, y con agujeros.

La vida es también lo roto.

Lo que hay que coser una y otra vez.

Los huecos, girones y retazos
con los que una y otra vez estamos invitados a convivir.


dice Mary Oliver:

¨Para vivir en este mundo tenés que ser capaz de hacer tres cosas: Amar lo que es mortal, abrazarlo cerca de tus huesos
sabiendo que de eso depende tu vida, 
y luego, cuando llegue el tiempo, dejarlo ir, dejarlo ir¨

El día del cumple es para mi en ocasiones asi:
un poco nuevo, un poco roto. 
Espectativa a veces excesiva,
realidad en raciones siempre abundantes
y dejar ir, dejar ir, dejar ir.

El feliz feliz en tu día muchas veces también incluye las rajaduras que la vida le fue y le va haciendo a mi vida. Y la humedad que se cuela por ellas..., y que me lluevan todas las lluvias...

Hace unos años, sin la clara intención de hacerlo tradición,
comenzó la tradición de invitar a mi familia,
en las vísperas de mi cumpleaños
a ver algún espectáculo que ellos tal vez por su cuenta no verían. 
Cumplir en día feriado tiene esa ventaja. 
Siempre se puede comenzar el festejo la noche anterior.
Tuve un par de muy buenos aciertos en la elección de los espectáculos, y los últimos dos años, sin querer, por supuesto, decayó mi puntería notablemente. Anoche mis parientes le pusieron onda para remar un recital de poesia que calificaría de in-remable 
( en mi diccionario: dícese de aquella situación en la que aunque remes, no lograrás que no te lleve la corriente
y terminarás agotado, y en ninguna parte).
Muchos pensarán: vos también, un recital de poesía, a quién se le ocurre? O como me dijo mi maridito al salir del teatro, entre risas sardónicas: ¨la gente para festejar sus cincuenta contrata djs¨...
En fin, yo me había imaginado otra cosa,  y como ya sabemos,
no siempre la vida resulta como nos la habíamos imaginado,
y la famosa frase de los limones y la limonada...bueh.
De ahi a deambular de a pie por las calles lluviosas de Palermo, 
buscando algún lugar que tuviera una mesa para siete...
y al volver a casa, la perra, seguramente alterada
por la aparición de un gato o una comadreja en el jardín,
se había enredado en la cortina nueva,
y le había hecho un lindo desgarro,
y un buen y visible agujero.

Me fuí a dormir llorando
( no me malentiendan, 
no fue el temita de la cortina lo que fué para tanto)

Algunos cumpleaños vienen envueltos en este papel de regalo

Hoy, qué fué todo el día mi ¨feliz, feliz¨ cumpleaños,
me lo pasé sonándome los mocos
con el rollo de papel de la cocina, 
después de cada brote de llanto.
Un día que algunos podrían catalogar de:
 ¨para el olvido y el espanto¨,
un día al que yo le hago lugar como viene,
y trato de entre mis pertenencias, acomodarlo.
 Como dice Rilke
¨Dejo que todo me suceda
la belleza y el terror.
Solo sigo adelante,
ningún sentimiento es definitivo¨

Hace poco, alguien, ante algo que escribí,
me comentó cuánto la aliviaba leer
que a mi también me pasan cosas
como el miedo, la inseguridad, la tristeza, el llanto. 
Pensando en eso decidí escribir este pequeño relato. 
Escribirlo me alivia, porque decir la verdad alivia siempre, 
y no solo cada tanto. 
 Y porque, compartiendo, abrigo la secreta esperanza
de acompañar y amparar
con mi paraguas de palabras,
a algún alma que ande a la intemperie,
suelta entre la gente, mojándose bajo la lluvia torrencial,
no siendo tan ¨feliz, feliz¨, el día de su cumpleaños.




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